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sábado, marzo 22

de despedidas y hastaluegos

Los laberintos de la memoria son terrenos increíblemente peligrosos; los terrenos de las emociones son increíblemente intensos...
Mi memoria a corto y mediano plazo falla de manera constante, sucesos recién ocurridos o hechos básicos de la vida cotidiana suelen olvidárseme muy fácilmente; de vez en cuando me pregunto si es solo parte de esa terrible distracción mía o sufro algún tipo de Alzheimer prematuro; cualquiera que sea la opción correcta sé que, inevitablemente hay momentos que desearía no conservar en mi memoria...
Y de la misma manera existen en mi devezencuandofracturadamemoria (como en la de cualquier otra persona), aquellos mágicos momentos y vivencias que quisiera con todas mis fuerzas conservar por siempre, atraparlos quizá en una botella o mejor aún, en una enorme burbuja, en la burbuja de mi corazón (aún con lo más cursi que pueda esto escucharse)




Sabía que debías marcharte, tu lugar no es éste, lo supe desde siempre y sin embargo, tenía un sinfín de sentimientos encontrados rondando entre mi estomago y mi garganta y estaba molesta, no contigo ni conmigo, sino con aquel momento...
E iba a dejarte ir sin despedirme, porque dolía y porque además, odio enormemente las despedidas; pero esa mañana mientras me lavaba los dientes y te recordaba, supe que lo más tonto que podía hacer era justamente eso, porque irónicamente lo que más quería hacer era verte, sentirte, abrazarte, tocarte una vez más; y no, no podía dejarte ir sin hacerlo, y escribí aquel mensaje...
Y cuando te vi, parado en aquella puerta, con esa enorme y adorable sonrisa tuya, deseé que el tiempo se congelara justo ahí, para poder observarla a mi manera y por más tiempo, el tiempo que Yo quisiera... Y te abracé...
Y fue esa una noche agridulce, corta pero intensa, llena de matices, una noche que espero nunca olvidar... Y te dije justo lo que quise decirte de la manera en que quise hacerlo, y te abracé cuanto pude y mis caricias fueron creadas y recreadas una y otra vez para no ser olvidadas, para que me extrañases...

Saudade -me dijiste- y fue entonces cuando supe que aquella noche era solo un hasta luego y entre lágrimas y sonrisas, me marché...

Te quiero.


viernes, marzo 14

Tenía 14

....según recuerdo. La cosa es que fuimos a la playa, a Guayabitos. Y yo lo que quería era rentar una canoa y remar hasta la pequeña isla que está a unos kilómetros de la línea costera.
Comimos, toda la familia reunida en un algún lugar que vende mariscos recién preparados debajo de una palapa, como hay tantos en mi adorado México. Le dije a mis padres la idea de remar, de ver si podía llegar, y de regresarme inmediatamente...no sabía en la que me estaba metiendo.
Resulta que de hacer eso es mejor hacerlo más temprano que tarde, que cuando empieza a caer el sol las olas empiezan a crecer, que las corrientes es mejor conocerlas, que es necesario un punto fijo de referencia para orientarse y, que con el mar, no se juega.
De chamaco era bastate flaco, nunca me dió por levantar pesas, y en ésta ocasión, me hubiera sido de mucha utilidad, porque no es tan fácil aventarse en tremenda faena a tan corta edad.
La distancia no sé cual es, pero en el momento ni me interesaba siquiera, sabía que lo lograría y que regresaría triunfador de mi aventura. Así que me desearon suerte, mi papá me acompañó y me dijo que me estaría esperando y que me vería cuando regresara.
Pues a medio camino de ida, ya se me estaba acabando la fuerza, y noté como las olas empezaban a arreciar. Fue necesario tomar una decisión, continuar o regresarme, y me valió madre, seguí adelante a pesar de que apenas y tenía suficiente fuerza para avanzar; aprendí a esperar a estar en la parte alta de la ola, para aprovechar la gravedad y remar cuando estaba de bajada, nunca de subida porque no le podía ganar al Pacífico, que no perdona cuando se pone de malas.
Afortunadamente tuve suerte, me trató bien el mar en esos momentos, y aunque admito que el atreverme a lo que hice, como lo hice, fue una tontería, me da gusto que lo logré. El mar estaba en toda su esplendorosa belleza con los colores que producía el sol. Ví una tortuga nadar cerca de mí, rompió la suferficie para tomar aire y la observé retirarse hacia las profundidades, hacia lo oscuro.
Llegué a la Isla de los Cangrejos, donde había un grupo de turistas mayoritariamente gringos, que se veían muy sorprendidos de verme ahí, en una canoa pequeña, sólo, y nomás llegué, dí vuelta y me regresé, ya quería llegar a tierra firme.
El viaje de regreso se me hizo eterno, y aquí es donde entra lo de orientarse con algo fijo, porque no llegué a la playa del Ricón de Guayabitos, sino a la que estaba al norte, o dos playas al norte, no estoy seguro, jejejeje. Pero lo que sí, es que dejé la canoa ahí, y salí a caminar en busca de la familia y el tipo ese que nos rentó la canoa, que cobraba por hora.
Como me tardé bastante, mi papá ya me andaba buscando, al ir Yo caminando hacia mi destino final, escuché que gritaban mi nombre, y ví a mi padre en una lancha motorizada con cara de "Hijo-de-la-chingada-ahí-estás-ya-estaba-preocupado". Al haberme tardado mucho más de lo acordado, salió a buscarme, y lo hizo con mucha preocupación. Ya después me puso una megaregañada, pero no importó, ese día me prové a mi mismo que si me decido y realmente quiero hacer algo, lo puedo hacer, por más estúpido que sea, lo puedo lograr.

sábado, marzo 1

Tema del Mes

La vida no es más que una secuencia de memorias en orden cronológico. Y siempre nos han dicho que el recordar, es vivir. Así que ahí viene la pregunta. ¿Qué recuerdos de tu vida son indispensablemente valiosos para tí, y cuáles quisieras revivir nuevamente?
Ya sea por belleza, por ataques de risa incontrolables, por extrañar sentirte vivo, por tratar de ver algo de manera distinta, por aprender algo de nuevo, por nostalgia, porque duele, porque fué éxtasis, por que es lo único que te queda de alguien que te es especial, por el puro gusto de ver, sentir, oler, acariciar algo nuevamente. Por la razón que quieras.....

Si tuvieras la opción de poder congelar en una burbuja un segmento de tu vida, y poder revivir el recuerdo que desearas poner en ésa burbuja una y otra vez, de manera plena y sin límite. ¿Qué pondrías, que revivirías?

Anda, comparte, y no te limites a un sólo recuerdo, que la vida es de múltiples sabores.

Ven... Deja tu Huella

sábado, febrero 23

.mi vida está pasando por esto ahora.

He sacrificado todo.
He entregado todo.

A final de cuentas siempre termino perdiendo. Perdiendo todas esas memorias y recuerdos que han marcado mi vida, al final lo pierdo todo. Perdiendote a ti.

No comprendo por qué.

Simplemente estoy roto. Me pregunto qué fue lo que hice mal y quisiera saberlo.

Superficialmente quiero mostrar una sonrisa, quiero engañarme a mi mismo y pensar que estoy bien. Soy un pésimo actor. Quiero bromear con mis amigos y fingir que estoy feliz, cuando ellos saben que por dentro estoy muy mal. Refugiarme en el alcohol para no pensar, estoy matando tantas neuronas y supongo que tendré que matar más.

Me han dicho que no deje que me afecte tanto, que no ponga toda mi felicidad en el amor. Se racional y divide tu felicidad. Pero qué haces cuanto tu felicidad se centraba en una sola persona, en los momentos que tenía con ella, en esperar cada viernes para verla hacer un berrinche o verla sonreir. Para dar o recibir un beso de los que se sienten en todo el cuerpo, de los que te hacen felíz.

Cómo dividir mi felicidad, si tú eras toda mi felicidad. Si te veía y me olvidaba de todo, me olvidaba de los malos momentos de la semana y de la mala racha que estoy viviendo en estos momentos.

En el fondo no quiero olvidarte... Nunca te voy a olvidar, pero me duele tanto. Estar tan roto y escuchar tus motivos una y otra vez en mi cabeza. No poder comprenderlos, no poder asimilarlos. No entender nada.

Sentirme roto.

Supongo que esas son las consecuencias de vivir el amor de verdad, el verdadero. El que cambia tu vida. Nunca te podría odiar, te quiero tanto. Te amo tanto.

Pero al final de cuentas, yo pierdo todo y me duele como no tienes idea.

Aún así, gracias por cambiar mi vida. Gracias por todo.

martes, febrero 12

Que has sacrificado por amor?


Ven... Deja tu Huella

Un sacrificio de amor
es muchas veces,
el camino de redención que abre las puertas
al paraíso del espíritu y
encierra el germen de la vida.


Hablar de sacrificios no está de moda.
Sin embargo, esa palabra y sus connotaciones están presentes a lo largo de nuestra vida.
Es inútil esconder la cabeza bajo el ala, y quizá sea útil empezar a romper tabúes. Diariamente estamos oyendo:

¡Mira, hijo !: O te sacrificas un poco y estudias o serás un don nadie toda tu vida.

Sin embargo, el sacrificio es una estupidez y no tiene sentido cuando se hace por vanidad, por llamar la atención o para demostrar que uno es todavía más tonto que el de al lado. Eso no es sacrificio, es pura memez.

Cuando solemos enamorarnos solemos entregarlo todo
solemos ver el mundo color rosa, muchas veces hasta perfecto nos suele parecer
pero hay ocasiones en que en nombre de ese mismo amor
debemos o nos vemos obligados a abandonar o sacrificar otras cosas,
una carrera, una buena oportunidad, una mejor vida,
un amor del pasado, aventuras, y miles de cosas mas.

Que estas dispuesto a sacrificar por amor?
A que no estarias dispuesto?

martes, enero 29

Me Acepto [Al menos lo intento]


Acepto todo de mi, hasta mis defectos mas profundos
pero no siempre fue asi, antes ni siquiera me soportaba mucho
nisiquiera valoraba mis virtudes
pero entendi, que si no me acepto yo misma
sino aprecio mis cualidades
sino me quiero a misma
si no estoy a gusto
nadie lo hara!!!

Por eso cada dia lucho un poquito mas contra mis demonios
les hago la guerra con todas mis armas
y si bien es cierto que pierdo algunas batallas
la guerra esta en pie y se que la ganare!

Me acepto, con todos mis defectos y virtudes
aunque les confieso
que hay algo que aun no he podido aceptar en mi:

mi impotencia y mi debilidad
hacia el amor!!


Ven... Deja tu Huella

lunes, enero 28

Niño Bomba Presidente, Niño Bomba La Nación.

Eso es lo que yo la considero, una pregunta bomba: ¿Te aceptas como eres? ¡¡BOOM!! ¡¡MADRES!! ¡¡KA-BOOM!! ¡¡VERGA!!

¡Verga! Esta sí que es una pregunta bomba.

Supongo que no, no me acepto como soy. ¿Por qué? La respuesta por momentos me llega a parecer tan estúpida y poco coherente. Respuesta: Porque para poder aceptarme tal cual como soy, necesito primero saber quién soy.

Entonces, ¿no sabes quién eres? No necesariamente. Se perfectamente quién soy yo, simplemente aún no sé hacia dónde voy. Necesito dar ese paso y para darlo, transcurrirán unos años más.

¿Quién soy entonces?

Acerca de mí:
Me gusta la fotografía obviamente, aunque no me considero fotógrafo. Sólo me gusta reflejar por medio de la fotografía, la manera en la que yo veo al mundo. Me encanta el cine y es algo de lo que me gustaría vivir en un futuro. También soy de esos a los que les gusta leer y la literatura es algo muy importante en mi vida; me permite conocer todos esos mundos a los que no puedo llegar físicamente.

El fútbol siempre ha sido otra de mis pasiones y un aspecto muy importante en mi vida. Soy comunicólogo y me interesa conocer lo que sucede en el mundo... Me gusta perder el tiempo con los videojuegos: Megaman, Winin Eleven y Guitar Hero son los que más me gustan.

Soy de esos que terminan los exámenes hasta el final, cuando ya no queda nadie en el salón.

De los que escuchan música todo el tiempo, lo más fuerte que se pueda. Para sentir que no soy parte de la realidad: la música es mi medicina.

Tristemente, fatalista y pesimista por naturaleza, pero intentó cambiar día a día. Se que la vida no es color de rosa, pero a veces me sonríe. A veces siento que mi corazón está muerto, pero valoró mucho los momentos de felicidad que son ocasionados por las personas que más quiero...
Fin Acerca de mí.

¿Me acepto cómo soy? No. Aún necesito vivir más para contestar esa pinche pregunta bomba.

No siempre ha sido así...

Llegué a pasar épocas muy duras de depresión, de angustia, y de mermarme a mí mismo, sentirme poco y creer en mí menos. Sí que pasé ratos duros, sin amistades reales, sin dinero, sin visión, sin fé alguna. Y qué bueno, por que soy una persona que cree en dualidades, que gusta de contrastes y que cree que la luz siempre será resaltada por la oscuridad de la sombra.
Hoy, me gusto, me caigo bien, disfruto de mi humor y aprecio lo que he aprendido en mis vivencias. Hoy estoy bien conmigo mismo, y veo que estoy bien en mi círculo social, que lo que he crecido como persona se ve transmitido en dicho círculo.
Me acepto, con todo y mis defectos, y aunque trato de mejorar como persona sabiendo que nunca seré pefecto, sí estoy consciente de que es una lucha que vale la pena, que no es una lucha pírrica, y que la perfección de la persona está en quedarse en el camino en una búsqueda perpetua de mejoría existencial. No soy el mejor, pero seré mejor. No soy el más grande, pero estoy engrandeciendo. Veo que tengo influencias sobre otras personas, y es de manera positiva, así que sí, me termino aceptando como soy.....por hoy, que mañana seré un poquito diferente, y mañana, me aceptaré de nuevo.
Creo que para todo ésto lo único que me faltaba era un poco de cariño y afecto, besos y abrazos sin ropa, con ropa, pero desnudos en el alma. Así que a tí que sé leerás ésto, y que bien sabes hablo de tí: Gracias, después de tí soy mejor persona.

domingo, enero 20

(paréntesis)


xavi y harry´s



(aquí debería ir una foto mala que tomé de blanche, ya borre se encargará de elegir su mejor ángulo. )

la siempre bonita miss blanche.


maNbrú y yO-u . (tu ru rú)

dan y su nariz afilada



Mis XV años y los chambelanes.

jueves, enero 10

Claro que me acepto!!

Fue algo dificil de lograr, no solo aceptarme como soy (Aveces nos cuesta un poco) si no quererme, apreciar mis cosas buenas, tratar de cambiar las negativas e intentar ser mejor... No hablamos mucho de nuestro Yo interior y de como nos sentimos cuando nos damos cuenta que nuestro cuerpo no es mas que una ventanita abierta a lo que somos... Cuando comenzamos a ser concientes de lo que realmente somos, de como reaccionan los demas ante nuestras actitudes y como aveces nos sentimos disgutados con nosotros mismos por no ser lo que en un principio creimos ser...
En la adolecencia me enfrente a los miedos propios de crecer, de no ser agradable a la vista, de tener una nariz poco perfecta, un cuerpo no tan bello o un cabello no tan facil de Dominar... Y despues de un tiempo entendi que no todo era externo, que podia ser mas bella si de mi boca salian palabras amorosas y tiernas... que no siempre tenia que decir que SI a todo y que tenia mas habilidades que defectos, que podia llegar a ser lo que yo quisiera ser y llegar a donde yo queria llegar... No es facil aceptarte y como dige antes mas que aceptarnos: amarnos. respetarnos y saber que nuestras habilidades y destrezas son solo nuestras y no son iguales a las de nadie mas... siempre he creido que lo mas importante es entender que nuestro corazon, nuestro cuerpo y nuestra alma son solo nuestras y que si no logramos valorarnos nadie lo hara igual... Por eso mas alla del ego Propio de creer que somos mejores, creo posible a cada instante saber que nuestros pasos son espacios silenciosos de cada suenho al cual queremos llegar.

lunes, diciembre 31

Tema de Enero... Te aceptas tal como eres?

Imagen Google


Hola, es la primera vez que me toca proponer tema y después de pensarlo mucho, quise proponer un tema muy personal -




Te aceptas tal como eres?




Felices Fiestas y espero que este nuevo año comience lleno de felicidad y armonía para Todos

lunes, diciembre 24

¡Felices Fiestas!

Aprovechando el espacio y a nombre de todos en Huellas Por Rastrear, quisiera desearles a todos felices fiestas!

Ojalá que les pasen cosas bonitas en el próximo año y pues desde acá se les manda mucha buena vibra y buenos deseos.

También quisiera agradecer a todas aquellas personas que se toman el tiempo para leer siempre nuestros textos aunque a veces sean largos, incoherentes y así :)

Ya en serio, muchas gracias por participar con nosotros y por ser parte de este espacio. Gracias por compartir sus experiencias, reflexiones, puntos de vista, etc. Gracias por dejar su huella.

Muchos saludos, buenos deseos y felices fiestas!

martes, diciembre 18

Todo mi respeto a quien sí puede con ésta profesión

Siempre quise ser doctor, cirujano en específico, quería ayudar a la gente que necesitaba la ayuda más importante de su vida, la ayuda para seguir vivo. Sabía que iba a trabajar en un quirófano, que pasaría mucho tiempo en la sala de emergencias tratando víctimas de accidentes, quería meter las manos en el cuerpo de otra persona y arreglarla, componerla, darle más tiempo en éste mundo. No me podía imaginar haciendo otra cosa, tenía que ayudar a la gente, y nunca le tuve miedo a la sangre, el cuerpo humano siempre me ha sido tan fascinante, tan maravilloso, que tenía que conocerlo más a fondo.
Crecí más, y más ganas tuve de dedicarme a mi sueño, de estudiar el corazón y poderlo sanar, arreglar, dar mantenimiento o lo que le hiciera falta. Sabía que iba a ser un gran cirujano, que me pelearía con la muerte día con día, y que nunca perdería una sola batalla, porque había demasiado en juego.
Crecí más y fuí aprendiendo que las limitaciones médicas son terribles, que hay demasiado que no se puede hacer aún, que muchas veces, demasiadas quizá, las cosas no dependen de uno, de la ayuda médica, que simplemente, en ocasiones, no se puede hacer nada. Tendría que acostumbrarme a la muerte. Tendría que aprender a vivir con el sufrimiento de los demás día con día, que una parte de mí tendría que morir para poder Yo vivir con la situacíon a mi alrededor, que muchas veces la sangre con la que terminaría en mis manos no sería algo tan fácil de lavar y dejar atrás, sino que sería un recuerdo de un fracaso, y de una persona que ya no está.
Tuve miedo, me preocupé, no sabía qué esperar de la vida de un cirujano. Así que aprendí al respecto.
Resulta que los hopitales me resultan deprimentes, que es raro ir a sala de emergencias y salir en una situación agradable, que no quiero vivir en algo que me impide detenerme a observar y disfrutar mi alrededor, si te detienes a pensar en el niño con quemaduras de tercer grado por todo el cuerpo, o el atleta que perdió su pierna, te sale lo humano, te llega al alma, te da por preocuparte e involucrarte emocionalmente. Y eso es peligroso porque cuesta, el precio puede ser muy alto, terminas deshumanizado, o al menos, creo que es algo que Yo no podría evitar. Asi que lo dejé en el baúl de mis sueños rotos. No voy a deshumanizarme.

domingo, diciembre 16

Yo queria ser hada

De niña soñaba con ser hada… mama me miraba con ojos conmovidos y un tanto risueños, no me explicaba que no se podía de repente ser grande y ser hada…solo me miraba en silencio y continuaba con el día mientras yo observaba fascinada las imágenes de mi enorme libro de hadas: me absorbía en sus alas llenas de luz, en su ligereza de ser eterno, la tranquilidad de saberlo todo y saberse nada…simplemente vivía hipnotizada de ellas, embriagada de magia y sueños que de niña siempre parecían posibles.Y creí por un largo tiempo que podría serlo…y lo era cada noche debajo de las sabanas donde siempre había mil mundos por descubrir; donde nació la selva multicolor: ese lugar donde encerraban a las princesas en bolsas de té y yo las rescataba (porque no era un hada cualquiera...era un hada guerrera) y donde la cascada cantaba con el rugido de un grifo. Ese lugar tan soñado donde nada era frío, nada dolía y la pobreza jamás me alcanzaría, se volvió mi refugio y mi vida pues a veces era más real que la realidad misma.Crecí soñando, encerrada en mundos de adentro, muy dentro. Pero crecí y cuando entendí jamás podría ser hada seguí siéndolo por siempre en mis sueños, ninguna verdad o realidad logro arrancarme eso de mi jamás. Sin embargo dividí mis sueños y despierta soñé con otros tantos anhelos:Quise ser doctora, bailarina, bióloga marina, dibujante y hasta bruja; Quise ser fuego, quise ser adicta, quise ser libre y quise ser sombría; Quise ser buena, luego un tanto siniestra, quise ser bella y luego quise romper espejos…llego el día en que no quise ser nada y me rendí a seguir la corriente para después volver a luchar, abrazar mi realidad y no rendirme jamás.Lo que siempre he sido es una cuenta cuentos y con lo que más sueño (que sea un tanto realizable) es ser escritora: vivir de mis sueños, en el umbral entre la vigilia y la realidad, fusionarlo todo y encontrar mi manera de volar y tener en mi mesa pan.Dentro, muy dentro después de tanto anhelo aun tengo mucho de esa niña que solo quiere ser hada, tener una estrella y un cordero, volar entre mundos, correr entre girasoles morados y tomar té de magia… y se que ese sueño jamás se me ira a volar... ¿quien sabe? talvez algún día despierte, tenga alas de mariposa y me pueda echar a volar...

lunes, diciembre 10

"El Angel"

A pesar de lo que digan mi mente e ideas en mi cabeza, creo que siempre he sido un soñador. Soñador, a pesar de la realidad que me rodea, la cual básicamente me dice que abandone todos mis sueños y me dedique a ser una máquina de dinero que ayude a su familia a salir adelante en la vida.

Por momentos todo parece que está en contra de mí y de mis sueños, pero necesito seguir luchando por los mismos.

Cuando era niño jugaba fútbol. En mi familia hay varios futbolistas amateurs y todos son zurdos para jugar: yo también era zurdo. Me tocó seguir con esa tradición futbolera/familiar, cuando un tío pensó que ya no iba a haber otro “zurdito” que le pegara bien al balón….

“Este chavo si la mueve” decían varios señores cuando jugaba. Me gustaba sentir que era bueno y jugar al máximo, intentando quitarme a todos los rivales que tenía enfrente y que querían quitarme el balón; me gustaba burlarlos, humillarlos, hacerles un túnel y dejarlos atrás con un quiebre. Me encantaba ser el goleador, ese que tomaba la responsabilidad: el que tiraba los penales sin miedo a fallar. Me gustaba ser el héroe de los partidos, meter ese gol decisivo o dar los pases para los mismos.

Podría seguir recordando sobre mi gran sueño de la infancia, el ser futbolista. Me encanta recordar mi infancia tan futbolera… Esa infancia en la que tuve que sacrificar los programas de televisión y las caricaturas por correr detrás de un balón. No me arrepiento, ha sido una de mis mejores etapas en la vida.

Recuerdo cuando al fin mi Madre pudo adquirir un departamento, nuestra casa por más pequeña que fuera, pero era nuestra. Ese departamento se encontraba en unos condominios, al principio yo era el único niño que vivía ahí. Sólo éramos el balón y yo; y recuerdo todas esas tardes jugando fútbol en una cancha vacía, sin niños. Y soñaba tanto, pensaba que esa cancha vacía era un estadio lleno de gente; simulaba que tenía que hacer un tiro de larga distancia, el cual tenía que superar una barrera conformada por los jugadores más fuertes y altos del mundo; esa barrera eran pedazos de cartón que sacaba de la basura y yo, los paraba con piedras para que fueran esa barrera…. En mi mente, la de un niño de 8 años esos pedazos de cartón eran los mejores jugadores del mundo y yo les ganaba: “México campeón del mundo, en el último minuto del encuentro” “Un golazo que rebasa la barrera y entra por el ángulo superior derecho” gritaba como loco mientras corría alrededor de la cancha dando la vuelta “olímpica”. Me encantaba tirar al ángulo derecho, era inalcanzable para el portero…

Con el tiempo llegaron más niños y con ellos las cascaritas y los partiditos. Aún me gustaba ser el protagonista, me gustaba jugar contra los más grandes y me encantaba ganarles. Llegó un momento donde éramos tantos niños que hicimos una selección: “la selecc de la loma condominios”. Planchábamos números en nuestras playeras o los pintábamos con plumones, para mí todo eso era un sueño hecho realidad.

Al lado de nuestro condominio existían otros departamentos: “las gemas”. Con el tiempo y los años, se creó una especie de clásico, la loma vs las gemas el cual se jugaba todos los domingos sin falta. Se jugaba con tanta pasión, como si fuera un América vs Chivas, se jugaba con fuerza y con coraje no nos gustaba perder. Al principio siempre perdíamos, lo recuerdo con mucha tristeza; el equipo de las gemas era mucho mejor y tenían niños que eran bien buenos para el fut: “El Itus, el Gabo, el Churro, el Negro”. Tenían todo un equipo y la loma, la loma no tenía nada: “Agarren al Angel” gritaban los gemos… Era yo, “el Angel” contra el mundo, honestamente mis amigos en ese momento no eran muy buenos para jugar y yo tenía que luchar para no perder tan feo, era tan apasionado que le gritaba a mis amigos para que no dejaran de luchar a pesar de ir perdiendo por más de 10 goles…. Externamente me enojaba mucho pero en el fondo estaba feliz por no tener que jugar yo solo en la cancha nunca más, ahora tenía con quien jugar.

Y nuevamente el tiempo, trajó nuevos niños a “la loma”: Lonchas, Nelson, Jon, Kao, Juan Topo, “Los canadienses (Michel, Julián y Andy)”, Cone, Roy, el Chiquis, el Power y muchos más… Al fin teníamos un equipo de fútbol decente y me sentía tan feliz por tener un buen equipo para poder ganarle a las gemas. Aquellos tiempos, el primero que metiera 30 goles ganaba, éramos niños y jugábamos por horas.

Siempre recordaré un partido en el cual a pesar de ser una cascarita sentía la presión y el nerviosismo como si estuviera jugando un partido de verdad, lo recuerdo muy bien éramos 5 vs 5, el marcador estaba empatado 29 a 29 goles. Había gente mirando desde las ventanas de su departamento el partido, había niñas, adultos y la banca de nuestro equipo viendo el partido alrededor de la cancha, era como un estadio verdadero y estaba lleno. Nunca olvidaré esa jugada: Jon sale jugando desde la defensa, da un pase a Andy quien se mueve por toda la banda izquierda y me da un pase, le regreso el balón rápidamente haciendo una pared mientras yo sigo corriendo y le paso por un lado, me regresa el balón y le mando un centro “elevadito” -como le gustaban- a Lonchas, quien sin pensarlo saca un remate con la pierna derecha que el Negro desvía y manda a tiro de esquina. Y lo recuerdo tan bien, como si fuera una película que está a punto de llegar a su clímax. Andy siempre tiraba los centros y me dijo: “Tira el centro tu wey, mándalo elevadito ya sabes”. Tomé el balón y volteé a mí alrededor, me di cuenta de todas las personas que nos estaban viendo; incluso los Padres de “los Canadienses” nos echaban porras. Me perfilé con la pierna izquierda y mandé el centro, buscando que Lonchas lo cabeceara. Fue una jugada muy rápida, el balón parecía estar muy alto para Lonchas pero logró pegarle al balón estirándose quién sabe cómo y lo metió a la portería a pesar del lance del Negro, la película había llegado a su clímax.

Hubo un grito de gol, el estadio cantó el gol con nosotros; nuestros amigos, los que estaban en la banca se metieron a la cancha y todos corrimos abrazar a Lonchas porque habíamos ganado el partido, los vecinos aplaudían desde sus ventanas mientras los gemos salían de la cancha derrotados, fue algo inolvidable. Una vecina con su pequeño hijo veían el partido y después del festejo, bajó de su casa y nos dio $20 pesos por haber ganado y jugado tan bien, era algo que nunca nos había pasado en la vida. Compramos lechuguillas para todos. Éramos niños.

Con el tiempo todos crecimos y yo seguí jugando. Seguíamos jugando todos los domingos, ese pequeño niño que veía el partido con su Mamá, “el Sebas” después jugaría con nosotros y yo me veía reflejado en él ya que le gustaba jugar con los grandes y ganarles, así como era yo de pequeño.

Seguí jugando en la prepa, donde me hice pedazos mi pierna izquierda y después de varias lesiones, llegó un momento en el que no podía más… Tuve que dejar ese sueño, que quizás no estuvo nada cerca pero pudo convertirse en realidad. Pude llegar a ser un futbolista de verdad (en mis sueños). Al menos lo intenté…

¿Ahora? Sigo soñando y estudiando comunicación. Sueño con ser un cineasta, con ser un fotógrafo y a veces pienso que la vida me pone obstáculos tan difíciles que no podré cumplir esos sueños. Soy fatalista pero también soy consciente de la responsabilidad que tengo con mi familia, se que tengo que sacarlos adelante a pesar de que al hacer eso, sacrifique mis sueños.

Por lo pronto, ahora más que nunca, después de escribir esto me siento más soñador que nunca. Y aunque no lo pueda decir firmemente, en el fondo se que seguiré luchando por mis sueños, a pesar de lo difícil que pueda llegar a ponerse la vida. Recordar es vivir.